Sabrosa, esponjosa y tradicional, la Coca de LLanda es uno de los dulces típicos más queridos y preparados en los hogares valencianos. Un bizcocho que, desde el momento de su creación, en una época de economía de guerra donde la mayoría de las familias valencianas solo guardaban en sus alacenas alimentos básicos, entró por completo en la cultura e historia de la gastronomía de la Comunidad Valenciana.

 

Hecha con huevos, azúcar, harina, leche, levadura, ralladura de limón y aceite, la Coca de Llanda es un dulce adecuado para niños y adultos, que se puede comer en el desayuno, en la merienda o con un buen chocolate caliente. Su apariencia es tan inconfundible como su sabor: suave, de color dorado, delicadamente perfumada, suavemente esponjosa. Es la base de muchas preparaciones deliciosas y va bien con todo tipo de cremas.

La Coca de Llanda es realmente fácil de preparar y gracias a su suave textura, es ideal para la preparación de postres más complejos o tartas rellenas con ingredientes de lo más variado, desde mermeladas hasta natillas, frutas, chocolate o crema de avellanas.
 

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En esta receta del Forn Furió de Alboraya, la Coca de LLanda se ha elaborado con aceite de orujo de oliva, pero en este dulce típico valenciano las variaciones del tipo de aceite utilizado pueden ser aceite de girasol alto oleico, aceite de girasol clásico, aceite de oliva o aceite de oliva virgen extra.

El aceite de orujo de oliva Casalbert en la preparación de la Coca de LLanda, permite crear un bizcocho muy esponjoso y tierno, perfumado, caracterizado por un aroma redondo y una consistencia verdaderamente única.
 

 

  Las recetas propuestas por Aceites Albert promueven la cultura del aceite, un verdadero arte que expresa todos los valores de la excelencia y la pasión por la gastronomía española.